Mujer bebiendo un alcohólico dice Asarex

UN ALCOHÓLICO, DICE.

Santiago, un alcohólico, dice. Cuántas veces, por buscar alguna justificación, me dije, creo que estoy bebiendo un poco demasiado, tengo que dejarlo, mañana no beberé tanto, pero llegaba ese día y era como el anterior, no borracho pero si pasado. Había puesto el cerebro en modo avión.

No estaba ni respondía para nadie, solo yo y mi gran consolador, el alcohol.

Igual que cuando trabajas duro en el campo, picando, suelen salir callos en las manos, a mí me salieron en el alma. No lo sé porque los viera, pero los sentía, un peso de querer y no poder, de iré y haré pero mejor otro día. Cosas que no haces por querer estar con el otro, esas pérdidas de interés por lo tuyo, tus amigos, tus familiares, que los has llevado a un tercer plano, vaya vida que tengo de asco.

Yo no sé cuándo cruce la línea de pasármelo bien a estar borracho.

No de beber sino de no comprender, el porque me estaba pasando esto. Más de alguno con mucho sentido me dijo. No deberías beber, te cambia el carácter, no sabía qué es lo que quería decir, solo me molestaba y me mosqueaba.

Con el paso de los años te paras a pensar y analizar muchas de las cosas sucedidas, contemplas que aquello que empezó como una diversión, yo lo impuse para poder afrontar la gran mayoría de mis actos en mi vida, sin darme cuenta que cada día era más la necesidad de compartir todo con el alcohol, no podía dejarlo atrás.

UN ALCOHÓLICO, DICE.

Después de muchas amenazas, para solución y por no saber, decidí poner manos a la obra. No os podéis imaginar lo comprendido y entendido que me sentí ese gran día. Aparte de la culpa que cargaba a mis espaldas, me sentí aliviado por primera vez en mucho tiempo.

EN LA VIDA, NO TODO SON ESPINAS, SIEMPRE SE ENCUENTRA ALGUNA FLOR, PERO HAY QUE BUSCARLAS.  
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Mokup pequeñas historias de alcoholismo Hoy querría comentar. Asarex

Un comentario de pequeñas historias de alcoholismo.

Impactante. Pues escribo ya lo que opino, porque me lo he leído de tirón. Pequeñas historias, algunas de ellas conmovedoras, otras intensas, otras increíbles, pero todas ellas con un nexo común. Una vivencia en primera persona de los sentimientos, circunstancias y con una óptica más explicativa que escusante. Me parece de lectura obligada para la concienciación de que esto es muy habitual y que cuanto más informado se esté, mejor. Sobre todo te deja muy claro hasta donde se puede llegar, prácticamente sin darte cuenta.

Fundación Dr. Valero Martínez -Asarex –
 

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